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Cómo hacer un presupuesto personal eficiente que puedas sostener en el largo plazo

Cómo elaborar un presupuesto personal o familiar sin enredarte

Hacer un presupuesto personal o familiar que te funcione va más allá de registrar tus ingresos y tus gastos. Si es tu caso, solo estás haciendo un inventario de tu dinero, y esta es la razón por la que no obtienes los resultados que quieres. Voy a enseñarte, entonces, cómo elaborar un presupuesto personal o familiar con el que alcanzarás tus objetivos en el corto, medio y largo plazo, y que puedes hacer desde ya porque no requieres ser matemático experto.

Toma papel y boli, porque empezamos.

Lo primero que tienes que hacer es dejar de lado dos creencias:

    • Solo si ganas mucho dinero, puedes invertir y seguir un presupuesto. 

    • Si tienes poco dinero, solucionas tu situación actual con más dinero.

Son creencias falsas.

Puedes invertir si ganas 1000€ o 10 000€. La base de la inversión no es cuánto ganas, sino cómo gestionas tu dinero personal o familiar; es decir, cómo lo distribuyes para ahorrar, cubrir tus gastos y aumentar el dinero ahorrado.

Por esta razón, tus problemas de dinero no se solucionan con más dinero, sino con una gestión adecuada y disciplinada.

Sabiendo esto, puedes hacer tu presupuesto personal o tu presupuesto familiar. Sigue estos tres pasos para que veas los frutos de tu dinero y lo disfrutes: 

    1. Haz un inventario de tu dinero personal y/o familiar.

    1. Gestiona el dinero con propósitos específicos.

    1. Invierte para multiplicar el dinero y lograr tus propósitos personales o familiares.

Cómo hacer un inventario de tu dinero personal y/o familiar

Si se trata de tu presupuesto personal, te enfocarás en el dinero que ganas y en tus gastos. Si se trata del presupuesto familiar, te centrarás en el dinero común de los integrantes de la familia: cuánto dinero ingresa y cuánto gastan en conjunto.

Antes de continuar, ten presente que hay tres tipos de personas:

    • Las personas pobres: son aquellas que ven el dinero como algo para gastar de inmediato.

    • Las personas comunes: son aquellas que ven el dinero como un escalón para asegurar una vejez tranquila.

    • Las personas extraordinarias (o millonarias): son aquellas que ven el dinero como algo que se multiplica, y, por esta razón, invierten y logran lo que se proponen.

Empieza identificando a qué grupo perteneces. Luego, señala en qué grupo quieres estar. 

Es importante que sepas cuál es tu punto de partida y cuál quieres que sea tu punto de llegada. Como dice Séneca: «No hay viento favorable para quien no sabe hacia dónde va».

Luego, registra todos tus ingresos y tus gastos mensuales (personales o familiares). De esta manera, sabrás con qué dinero cuentas mes a mes. En palabras más técnicas: identifica tus activos y tus pasivos.

    • Los activos corresponden al dinero que llega a tu bolsillo; por ejemplo, tu salario, un alquiler, un depósito, un negocio adicional o alguna inversión.

    • Los pasivos corresponden al dinero que sale de tu bolsillo, como la hipoteca, el coche, los impuestos, los préstamos o el transporte.

Este inventario es mensual y detallado: registra desde el pago de la hipoteca hasta los chuches que compras de vez en cuando.

Después, evalúa tu situación financiera:

    • Si tus gastos son más altos que tus ingresos, enciende la luz roja. Tienes que actuar cuanto antes para que no pierdas tu dinero y puedas vivir con tranquilidad.

    • Si tus gastos y tus ingresos son iguales, enciende la luz roja. Actúa pronto porque no estás ahorrando. Si hay un imprevisto o si quieres jubilarte, no vas a tener dinero para ello.

    • Si tus ingresos son más altos que tus gastos, enciende la luz verde. Tienes dinero para ahorrar e invertir.

Reduce tus gastos identificándolos y clasificándolos

Sea cual sea tu caso, asegúrate de mantener el nivel de gastos personales o familiares lo más bajo que puedas. Para lograrlo, identifica tus gastos y clasifícalos:

    • Gastos invariables y fijos. Son obligatorios. No puedes modificarlos, al menos, no en el corto plazo.
      Un ejemplo de gasto invariable es la hipoteca.

    • Gastos variables. Son obligatorios, pero puedes disminuirlos con pequeñas acciones.
      Un ejemplo de gastos variables es la cuenta de la luz o del agua. Si tomas medidas de ahorro, puedes reducir su consumo.

    • Gastos discrecionales. Son gastos, recurrentes o no, que puedes disminuir o evitar.
      Ejemplos de gastos discrecionales son la peluquería, los restaurantes o los temibles gastos hormiga (aquellos que de euro en euro terminan sumando en un mes más de 100€ o 200€, como el café de fuera en las mañanas).

En cuanto a los gastos, no creas que tienes que vivir bajo llave en la casa para poder ahorrar. Un buen presupuesto y la adecuada gestión del dinero te permite darte gusto, disfrutar tu dinero y lograr tus objetivos, como unas vacaciones o cambiar de coche. Ya lo verás.

Por lo pronto, necesitas identificar si estás tirando tu dinero personal o familiar. Si ocurre, es la razón por la que no puedes ahorrar, vives con intranquilidad financiera y tienes un riesgo latente de pasar por una situación económica precaria.

Una vez haces el inventario de tus ingresos y de tus gastos, puedes identificar aquellos gastos necesarios y cambiar tus hábitos para deshacerte o reducir los innecesarios.

Estas son algunas ideas para reducir tus gastos variables y tus gastos discrecionales:

    • No abuses de la calefacción ni del aire acondicionado. 

    • No desperdicies agua cuando laves la vajilla o al lavarte las manos.

    • Usa la lavadora con carga completa.

    • Planea las compras o compra en el supermercado con lista en mano. Te ayudará aún más si vas a hacer las compras con el estómago lleno.

    • No sucumbas a las tendencias ni a las modas. 

    • Consume con inteligencia. Evalúa la relación entre el precio, la calidad y el uso.

Piensa en tus objetivos para mantener a raya tus gastos

Gastar el dinero es una tentación. Para no sucumbir a ella, recuerda el grupo de personas al que quieres pertenecer:

    • ¿A las personas pobres?

    • ¿A las personas comunes?

    • O ¿a las personas extraordinarias, o millonarias?

Enfócate en tu objetivo y llegarás a él.

También te ayuda establecer propósitos claros; por ejemplo, ir de vacaciones, adquirir una herramienta tecnológica, comprar una casa o cambiar de coche.

Entonces, decreta tus propósitos u objetivos: aquellos puntos a los que quieres llegar en determinado tiempo.

Tus objetivos financieros pueden ser:

    • Quiero ahorrar 3000€ para ir de vacaciones a Bali en diciembre de 2023.

    • Quiero ahorrar 15 000€ para cambiar de coche en octubre de 2024.

    • Quiero ahorrar 100 000€ para comprar una casa en 15 años

    • Quiero ahorrar 200 000€ para mi jubilación (en 25 años).

Escribe tus objetivos financieros personales o familiares completando los espacios en blanco:

Quiero ahorrar ______________ € para __________________ en _______________.

Quiero ahorrar  [suma de dinero]  para         [tu objetivo]            en   [esta fecha].

De esta manera, controlas tus gastos y te es más fácil evitar el consumo innecesario, porque tienes un objetivo claro para ahorrar y disfrutar. Pasas del despilfarro a tener un consumo inteligente:

    • Cubres tus necesidades básicas.

    • Tienes dinero que aporta a tu calidad de vida.

Ahora que identificaste tus ingresos y tus gastos, sabes qué quieres lograr y tienes en mente mejorar tu vida, es momento del segundo paso del presupuesto personal.

Cómo gestionar tu dinero para alcanzar objetivos financieros específicos

O cómo elaborar un presupuesto personal o familiar. 

Aquí trazas el destino de tu dinero y de tu vida.

Y, si antes tuviste que deshacerte de dos creencias, ahora adoptas una: págate a ti primero.

Esto no quiere decir que despilfarres el dinero. Ya sabes que hay que mantener a raya los gastos. Lo que quiere decir es que pienses en ti: en tu futuro y en el de tu familia, en lo que quieres lograr, en cómo quieres vivir.

Para ello, enfoca la distribución de tu dinero en:

    • Lo que ahorras

    • Lo que destinas al fondo de emergencia

    • Lo que inviertes en ti: tus premios de abundancia y tu educación

Veámoslo en acción. Supón que ganas 1500€ al mes. ¿Cómo dispones de este dinero para asegurarte de vivir como quieres, tener dinero en un futuro y cubrir tus gastos actuales?

Divide tus ingresos así:

    • 10 %: Independencia financiera, o la protección de tu futuro.

    • 10 %: Fondo de emergencia, o tener seguridades cuando lo inesperado toca tu puerta.

    • 10 %: Crecimiento y formación, o invertir en ti para tener un mejor trabajo o ser una persona más feliz consigo misma.

    • 10 %: Premios de abundancia, o el dinero que puedes gastar en lo que quieras sin pedir permiso.

    • 65 %: Gastos y necesidades, o tus obligaciones.

    • 5 %: Donación, o el dinero que pones en circulación para que las personas que no tienen dinero puedan tener una vida digna.

Logra tu independencia financiera con el 10 % de tus ingresos

Retomando el ejemplo, si ganas 1500€ al mes, tu independencia financiera serán 150€ mensuales. Destina este dinero a tu futuro o, en palabras más comunes, es lo que ahorras.

Ten presente que no ahorras lo que te sobra después de los gastos. Tú o tu familia son lo más importante, así que este dinero es el primero que reservas.

Este dinero es el que te asegura que no trabajarás hasta los 80 años, por ejemplo, o el que te dará la capacidad para alcanzar tus objetivos, como cambiar de casa.

Incluye un fondo de emergencia en tu presupuesto personal o familiar

Todos estamos expuestos. Una emergencia puede ocurrir en cualquier momento, pero una emergencia no tiene por qué destruir tus finanzas.

Con un fondo de emergencia:

    • Blindas tu economía en caso de que te quedes sin empleo, se averíe el coche o si tienes una emergencia médica. 

    • Proteges tus ahorros (o tu libertad financiera).

    • No te expones a la inestabilidad económica.

Para que el fondo de emergencias te sea útil, reserva el 10 % de tus ingresos para este fondo (en nuestro ejemplo, corresponde a 150€ mensuales) y, en total, el fondo de emergencia siempre debe tener dinero suficiente para cubrir tus gastos mensuales de mínimo seis meses. 

Piensa en ti al tener un fondo de emergencia. Es tu protección ante la incertidumbre. Es la garantía de que vivirás con tranquilidad.

Ponte de primero en la lista de prioridades de tu presupuesto personal o familiar

Como primero te pagas a ti, destina el 10 % de tus ingresos (para el ejemplo, 150€ al mes) para tu crecimiento profesional. Invierte en formaciones académicas o profesionales, o en cursos de crecimiento personal.

Haz aquello que te hace feliz y que, en el medio o largo plazo, te traerá más dinero.

Cuanto más te formes, más y mejores herramientas tendrás para afrontar tu futuro. Eventualmente, esto puede significar un cambio de trabajo. Y un ascenso trae mejores ingresos.

No sacrifiques tu estilo de vida ni el de tu familia al hacer un presupuesto personal efectivo

Como ya te adelanté, elaborar un presupuesto personal o familiar y seguirlo no es sinónimo de hacer sacrificios ni de tener una calidad de vida limitada. 

Necesitas vivir y disfrutar el dinero que has ganado. Por esta razón, el 10 % de tus ingresos son para ti. No los ahorres, no los acumules. Gástalos en lo que quieras. Es tu recompensa por el trabajo duro.

Si ganas 1500€ al mes, tu premio son 150€ mensuales. 

La vida es para vivirla y el dinero, para disfrutarlo.

Destina más de la mitad de tus ingresos a pagar tus obligaciones

En un presupuesto personal o familiar, el 65 % de tus ingresos paga tus obligaciones: gastos y necesidades.

Si consideras que el 65 % de tus ingresos no alcanza para pagar tus obligaciones, recuerda que tienes una fuente de ahorro en los gastos variables y los gastos discrecionales. 

Por ningún motivo, aumentes el porcentaje de ingresos para cubrir tus gastos. Si lo haces, no cumples la máxima “Págate a ti primero” y te frustrarás porque no podrás disfrutar tu dinero. No sacrifiques tu vida para pagar deudas evitables. Usa el dinero que ganas para construir la vida que sueñas para ti y tu familia.

Dona parte de tus ingresos para aumentar tu sensación de bienestar

Por último, pero no menos importante, están las donaciones. Corresponden a una pequeña parte de tus ingresos: el 5 %. Si ganas 1500€ al mes, el dinero que destinas a las donaciones son 67,5€.

Según varios estudios alrededor del mundo, entre ellos, el que lideró Philippe Tobler, profesor asociado de neuroeconomía y neurociencia social de la Universidad de Zúrich, ayudar a los demás y actuar con generosidad aumenta la felicidad propia.

Eres feliz al tenderles la mano a otras personas.

Cómo elaborar un presupuesto personal o familiar en el que tienes dinero para invertir

Una vez hiciste un inventario de tus ingresos y tus gastos; redujiste tus gastos, y destinaste dinero para ti, para tu futuro, para tu bienestar y para tu independencia financiera, es hora de invertir.

La inversión te permite multiplicar tu dinero y lograr tus objetivos en el largo plazo.

Parte del 10 % mensual de tus ahorros destinado para tu independencia financiera irá a la inversión.

Para asegurarte de invertir de forma segura adquiriendo productos financieros que tengan la rentabilidad que necesitas en el corto, medio y largo plazo, asesórate con un consultor financiero. Hay muchos que, de forma gratuita, te tenderán la mano para que tu presupuesto personal o familiar no solo preserve tu riqueza, sino que la aumente.

Yo soy una de estos consultores financieros. Agenda una consultoría gratuita para revisar gratis tu presupuesto personal o familiar.

Antes de que te vayas, este es el resumen para tu presupuesto personal o familiar a prueba de fallos

Sigue estos pasos para hacer un presupuesto personal o familiar que dé resultados:

    • Empieza haciendo un inventario de tus ingresos y tus gastos.

    • Identifica aquellos gastos que puedes reducir y disminúyelos.

    • Destina tu dinero con diferentes finalidades poniéndote a ti y tu familia, a tu futuro y a tus objetivos en la cabeza de la lista y siendo responsable con tus obligaciones financieras.

    • Invierte lo ahorrado para que tu dinero aumente de forma segura y tengas la vida que quieres para ti y tu familia.

No es necesario ganar cientos de miles de euros para tener una buena calidad de vida y tener más certezas que incertidumbres en tu futuro. Solo tienes que distribuir bien tu dinero y pagarte a ti primero.

Sigue los pasos sobre cómo hacer un presupuesto personal o familiar paso a paso sin fórmulas enredadas y cuéntame tus resultados.